Mano a Mano…Voluntario con Damnificado

Dirigir la labor de Fundación Cadena de Sonrisas, en la organización del voluntariado y la canalización de donativos a damnificados por el sismo y huracanes a diferentes poblaciones en la República Mexicana, me ha llenado el corazón y me enorgullezco de ser mexicana.

Tras cada hora en donde el cansancio parecía ganarme, recordaba que a la par mía, estaba todo México, incluso extranjeros, conteniendo a los hermanos víctimas de estas tragedias. Pero lo que más me impulsaba, era saber que estaban en espera de la ayuda, personas desoladas abrazadas de su familia, con la mirada perdida en una montaña de escombros que un día fue su hogar.

El amor se expande cuando es incondicional, es tan grande que no nos cabe en el corazón, por eso sentimos que no estamos haciendo lo suficiente o que podemos dar más. Sin embrago, este impulso nos ha dejado como experiencia, la urgencia de estar más organizados como sociedad y es que con tanta gente parece casi imposible, pero lo estamos logrando. Estamos aprendiendo a ser de verdad útiles, cediendo el paso a quien sabe manejar la situación y reservándonos cuando es mejor no intervenir. Aunque también hemos levantado la voz y con evidencia en mano denunciamos. Estamos recordando lo que es ser amables entre nosotros, a valorar lo que tenemos en México y a enfocarnos en lo poderosos que somos como nación.

La recompensa a este esfuerzo, es encontrar casas con letreros de agradecimiento en las paredes que aun se sostenían, porque a veces el sentimiento gana y el nudo en la garganta no deja salir una palabra. Ver a una madre conmovida al recibir la leche y los pañales para su hijo. Al anciano que extiende la mano para recibir su despensa y una cobija.

Había hogares que ofrecían café y un espacio de descanso para los brigadistas y este gesto de gratitud se tornaba triste, cuando los anfitriones se dan cuenta que su vivienda está en peligro de derrumbe y no queda más que salir y acordonarla, dejando en la pared el letrero que ofrecía cobijo y pasar ahora a la fila de los que esperan la ayuda humanitaria.

Cuando te sientes derrotado…te esfuerzas por superarlo. Cuando menos crees poder…es cuando debes de buscar la forma de lograrlo. Cuando hay demasiado coraje…uno se fortalece.

Cuando hay miedo…aprendes a superarlo.

Cuando parece que no hay nada que hacer…explota la creatividad dando soluciones.

Cuando crees que estás solo…te ofrece ayuda toda una nación.

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